Vista, olfato, oído, gusto, tacto… Y a veces también la intuición. Todos nos ayudan a descubrir el vino. A entender qué nos quiere decir. Por eso aquí catamos para descubrir, para escuchar, para sentir… pero no solo vino. También destilados (ron, pisco, whisky, gin), cocteles, chocolate, aceite de oliva… todo lo que podamos capturar con los sentidos.